Carta del Mes: The Scarab God
¿Creíais que nos habíamos librado de la sombra de Nicol Bolas? Todavía huelen las calles a las cenizas y el polvo. Todavía veis sus cuernos en los percheros del Zara. Todavía algunos miráis bajo la cama antes de ir a dormir.
No, chicos. No ha terminado. Aún tenemos por aquí a uno de sus secuaces más fieles. Un coleóptero de más de cincuenta metros de altura que se ha ganado el título de deidad por derecho propio: El temible Dios Escarabajo.



